A 500 metros

Humberto Vacaflor Ganam

¿Cómo miran los jóvenes chinos una elección democrática? (No miran, sospechan, diría Woody Allen.)
Una sobrina que estudia en Francia me contó que sus compañeros chinos de universidad estuvieron muy interesados en la elección que dio el triunfo a Emanuel Macron. Miraron el proceso electoral con asombro. Le comentaron que en su país eso de las elecciones y de la política es mucho más fácil. No es tan complicado como en Francia. Hay un solo partido y no se puede elegir a otros.
Ese es el ideal de los regímenes totalitarios: que los ciudadanos se desentiendan de la política. Los jóvenes chinos, norcoreanos y cubanos miran con indiferencia las elecciones en sus países.
En Venezuela, el domingo 30 de julio el régimen de Nicolás Maduro dio un paso decisivo hacia lograr ese ideal totalitario. La corte electoral venezolana decidió que habían votado 8 millones. Y punto. Quizá, la verdad, votaron 1,8 millones, que son los empleados públicos, amenazados con el despido si no votaban, pero oficialmente, se dijo que fueron 8 millones.
¿Qué importa si los venezolanos votaron o no? Esto se está pareciendo a lo que ocurre en China. Pronto, los chavistas, cuando hayan terminado de matar a los venezolanos, podrán decir a los electores que sobreviviesen que no hace falta votar, que todo está hecho. La democracia perfecta para los totalitarios prescinde de los votantes.
Para que ocurra lo de Venezuela el régimen tomó una previsión muy clara: los periodistas no podían estar a menos de 500 metros de los lugares de votación. Si no hay periodistas, el fraude es cosa de niños.
Aquí estamos ensayando esa receta por partes. A la región de Chapare, entre otras, no pueden llegar ni los opositores ni los periodistas cuando hay elecciones. En la última consulta, a pesar de esa previsión, algo más de 300 chapareños votaron por el NO. Y fueron identificados. Han perdido sus tierras. El sindicato les había advertido con esa sanción.
En 2019 quizá el método sea utilizado en todo el territorio. Pero lo importante, como lo saben ahora los encargados de implantar aquí el totalitarismo, es que los periodistas estén lejos. Poco a poco irán prescindiendo también de los electores.
También en esa dirección se hace camino al andar.
Vacaflor.obolog.com

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