> En las pinturas, se suele representar a Baco con aspecto joven y jovial, coronado de hiedras y racimos de uvas o bonachón y sonriente portando una copa de vino. CRÉDITO.- Agencias.

Etimologías de Carnaval: El culto a Baco o Dionisios

Dios del Vino perteneciente a la Mitología Romana. Era hijo del Dios Júpiter y Séleme. Baco era en realidad un semi-dios pues era fruto de la unión de un Dios y su amante mortal. Es el Dios romano de la Vid. Representa el aspecto desbordante de la plena potencia de la vida. Es la verdadera esencia de la embriaguez, del éxtasis y la jovialidad. Baco, el Señor del Vino y del desenfreno, el que tantas simpatías generaba y que aparece asociado siempre a las juergas y el libertinaje, vive una vida repleta de tragedias, traiciones y venganzas.

Agencias

Desde Roma, el culto a Baco o Dionisios se extendió a Egipto y las tierras del Asia hasta la India, consagrándose numerosas fiestas en su honor, como las grandes dionisias, agrionias y principalmente las bacanales, en las que los actuales carnavales tienen su más remoto origen, cuando doncellas coronadas de flores corrían de un lado a otro, bailando y entonando loas a Baco.
Pese a que encabeza a los dioses del Olimpo en la lucha contra los gigantes, por su amistad con los faunos, sátiros y ninfas de los bosques, su figura pasó a ser más conocida como dios del vino y las viñas, de la naturaleza, la inspiración poética, el entusiasmo, delirio y éxtasis. Descubriendo el secreto del vino, lo utilizó en la rebelión de los gigantes, quienes se rindieron al verse embriagados, creyendo que los habían envenenado. Después, se complació en regalar la bebida de los dioses a los simples mortales, difundiendo el cultivo de la vid por todo el mundo.
Según la leyenda, siendo mozuelo un día encontró una delicada plantita de leves brotes verdes, que a fin de protegerla la cobijó en un hueso de pájaro, pero creciendo rápidamente la trasladó a un hueso de león, que pronto también resultó insuficiente por lo cual la introdujo en un fémur de mulo, donde dio sus frutos que pudo transformar en vino. Luego maravillado comprobó que el licor había conservado las cualidades de los seres que le cobijaron en sus huesos: …¡alegría, fuerza y estupidez!; pues se dice que al beberlo se experimenta primero la dicha de un ave canora; inmediatamente después la fuerza y astucia de un león; pero si se abusa de la bebida aguarda inevitablemente el embrutecimiento del jumento.
Al interpretarse en marzo los festivales dionisiacos al pie de la Acrópolis, con representaciones líricas y teatrales en su honor, Baco también se convirtió en Protector de la comedia y dramaturgia griega, alcanzando difusión la máscara sonriente con sarcillos de uva, similar al mascarón que se halla al ingreso de la Casa de la Moneda en Potosí.
Según Ovidio, Baco influyó en las estaciones al morir con las vinas en invierno para resucitar cada año con la alegría de la primavera. Como en algunas ciudades latinoamericanas, en las carnestolendas tarijeñas de antaño, junto con la reina del Carnaval cada año también se elegía al dios Baco identificado con Momo, como figuras centrales de la fiesta, dando inicio al Carnaval liberando al dios Baco para que desde un carruaje reparta granos de uva y copas de vino en un desborde de alegría. Simpática tradición que en los últimos años ha sido reemplazada en la capital del vino y la Sonrisa, por la grotesca costumbre de soltar al diablo para que cometa sus fechorías en los días de carnaval hasta el domingo de su entierro.
Dentro del culto iniciático del dios Baco en tiempos romanos, las Bacantes eran sacerdotisas iniciadas en los misterios de Eleusis y ritos religiosos, que se reunían a puertas cerradas solamente entre mujeres, admitiendo solamente a aquellas que juraban no revelar a nadie sus secretos. Se considera que las actuales fiestas en el día de Comadres, tuvieron sus inicios en estas reuniones secretas.
Sin embargo, cuando la festividad salió de los recintos sacros, para desbordarse por las calles romanas en desfile de carruajes con doncellas semidesnudas, se dio lugar a excesos que por atentar contra la moral y buenas costumbres en la antigüedad se llegaran a suspender estas celebraciones.
En la pintura, se suele representar a Baco con aspecto joven y jovial, coronado de hiedras y racimos de uvas o bonachón y sonriente portando una copa de vino, encontrándose entre los más célebres lienzos de la autoría de Velásquez “El Triunfo de Baco”, en el Museo del Prado, en Madrid…


¿De dónde viene la palabra carnaval?

Según el Diccionario de la Real Academia, el término carnaval procede del italiano carnevale, de carne (carne) y levare (quitar). Hace referencia a que es un período anterior a la abstinencia sexual y al ayuno propios de la Cuaresma. De hecho, los grandes banquetes eran propios de los carnavales europeos en la Edad Media. Por ejemplo, en 1583, en Koenigsberg (actual Kaliningrado), los carniceros llevaron en procesión 440 libras de salchichas en el Carnaval. Por otra parte, estudios históricos demuestran que en Francia, la temporada del Carnaval producía más concepciones que cualquier otro período del año.
El carnaval de Venecia con sus máscaras cobró esplendor sobre todo a partir del siglo XVII. Las máscaras permitían dejar a un lado distinciones sociales, y la nobleza se disfrazaba para salir a mezclarse con el pueblo. En el año 1797 Napoleón Bonaparte derogó los festejos de carnaval, que fueron restablecidos recién en 1979 de forma oficial.