Festejando a un criminal

Carlos Meleán Hamburgo Alemania

Viva la pachanga, seguramente que nadie sabe quién fue el Che en realidad, claro que después su imagen fue bien vendida, de tal forma que es un símbolo como el de la Coca Cola. Nadie se pregunta por qué murió solo, traicionado por Cuba, el Partido Comunista Boliviano y quién sabe más, nadie sabe por qué tuvo que dejar Cuba, nadie sabe por qué su revolución no se dio ni en África ni en Bolivia, pero bueno para festejar no hay que preguntar, solo basta ponerse una camiseta con su perfil y a bailar unas cuequitas, unas, morenadas, unas salsas, tomar unas chelas, unos cortos, por ahí una que otra nariz y que siga la parranda.
Y si ese hombre vino a matar bolivianos, pues normal, esos bolivianos eran los títeres del imperio, y ese imperio hizo lo que hizo, hasta que lo mataron, al nuevo redentor, pero lastimosamente no revivió a los tres días y desde ese entonces nadie sabe de su paradero, pero todo eso no importa, lo importante es de que peleó contra el imperio para crear otro imperio, para que en otros lados de estas tierras los capitalistas vivan bien, sin importar si son comunistas o no.
Raro que Castro jamás salió a repartir la revolución como si fuera aspirina, seguramente sabía que había ganado la lotería de por vida y por eso se quedó donde se quedó hasta las últimas, no defendiendo su revolución, sino más bien viviendo de ella, y no viviendo mal, pero bueno eso se ganó a tiros y su compadre el CHE murió solito, en territorio boliviano.
Y eso basta para festejar, para bailar, para chupar, para corretear alguna doncella y hacerla cantar, con la rodilla o no. Y a eso se convirtió lo que llamamos gobierno, a una eterna parrando donde todos hacen lo que les venga en gana, y como nunca los encuentran y ya no importa si dejan huellas o no, pues a dar brincos de alegría, porque ahora festejamos a ese que se fue, que nunca perteneció a la realidad boliviana y que tampoco ha de pertenecer, ya basta con Maradona y sus interminables ehhh, ehhh, ehhh.
El respeto a los bolivianos muertos en ese entonces se fue a la mierda, con esos festejos que demuestran que lentamente vamos dejando de lado esa identidad con tres colores, rojo, amarillo y verde… y ahora tenemos nuevos dioses llamados Maradona, CHE, Maduro, Castro y sin ellos ya no ha de haber ni cielo, ni tierra, ya que el sol y la luna son de los nuestros.
Así que andamos jodidos, pero mientras podamos chupar, chupar lo que sea, pues vamos bien, vamos muy bien, porque hasta ahora no tenemos la resaca y cuando esta llegue diremos que fueron los comunistas, los capitalistas, los del imperio. Y si por lo menos en eso tenemos razón porque ambos bandos, son la misma mierda, son bandos criminales que crean sus imperios a costa de los diferentes pueblos.
No importa, la próxima semana habrá algo nuevo que festejar, habrá nuevas mujeres, nuevos tragos, nuevas canciones, nuevas borracheras y al día siguiente podremos ir a comer un chicharrón y a jugar fulbito y listo.
Antes de festejar a un criminal, por lo menos deberíamos informarnos un poquito, no sea que la próxima estemos festejando como héroe nacional a Hitler o Stalin.
Dios nos libre, pero de tanto vernos festejar, seguro que Dios ya ni nos toma en cuenta.