Después del medio día la tensión creció ante el intento de las mujeres de llegar hasta la cárcel.

Gobierno reiteró que se trata de un conflicto judicial: Mujeres de Achacachi instalan vigilia frente a la cárcel de San Pedro

Fueron gasificadas por la Policía tras intentar llegar a la puerta de la cárcel. Claudia Fernández, esposa del vicepresidente García Linera, está presta a escucharlas, pero no pretender dar solución a la demanda.

AGENCIAS

Esperan la liberación de sus dirigentes. Mujeres del municipio de Achacachi decidieron instalar una vigilia frente a las puertas de la cárcel de San Pedro (La Paz), después de enfrentarse a la Policía y ser gasificadas. El Gobierno reiteró que se trata de un conflicto judicial y que no puede intervenir para que dimita su alcalde, Édgar Ramos.
Después del mediodía, la marcha recorrió las principales calles de la sede de gobierno y luego emprendió dirección al centro de privación de libertad, donde permanece con detención preventiva el dirigente vecinal Esnor Condori; tras protagonizar forcejeos con los uniformados, lograron llegar hasta puertas del penal.
El grupo de “madres” de esa población solicita hablar con Claudia Fernández, esposa del vicepresidente Álvaro García Linera, a quien la consideran la “segunda dama”, porque a su juicio atenderá sus reivindicaciones al ser igualmente mamá y mujer.
“Claro, yo puedo conversar pero mucho de ayuda no podré hacer porque entiendo que es un tema municipal y de la justicia, y realmente yo no podría involucrarme en esos temas”, respondió la también presentadora de televisión en entrevista con el portal Urgentebo.
Son dos semanas del conflicto en Achacachi, mismo que ahora se traslada a la ciudad de La Paz. Los pobladores de ese municipio exigen la destitución de su alcalde (del MAS) y la liberación de tres de sus dirigentes procesados por los hechos violentos de febrero. Esta mañana la Asociación Departamental de Productores de Coca Adepcoca confirmó el respaldo a la protesta y no descartó sumarse a las medidas de presión y al bloqueo de caminos; en tanto, el gobierno mantiene sus denuncias de conspiración opositora y estadounidense detrás del movimiento vecinal.
El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, lamentó que la manifestación use a mujeres y niños. “Invitamos a que se haga la investigación, si hay las pruebas suficientes. Nosotros mismos nos comprometemos que esa investigación avance, pero que se resuelva en la vía democrática”, dijo sobre el conflicto.

Gobierno ofrece solucionar conflicto en la vía judicial
El viceministro de Régimen Interior, José Luis Quiroga, ofreció este lunes arreglar el conflicto de Achacachi en la vía judicial, respaldando una investigación por corrupción contra el alcalde Edgar Ramos, si hay pruebas suficientes.
Indicó que la otra alternativa es el referendo revocatorio que podría activarse en diciembre. Tanto la revocatoria como la vía judicial son las opciones democráticas, porque de ninguna manera el gobierno podría respaldar un golpe de Estado a una autoridad elegida, precisó.
Dijo que hay un pedido de renuncia y no está permitido que bajo presión, en este caso con una marcha de mujeres utilizando niños, se obligue a una autoridad a renunciar porque eso suena a “chantaje”.
“Invitamos a que se haga la investigación si hay las pruebas suficientes. Nosotros mismos nos comprometemos que esa investigación avance, pero que se resuelva en la vía democrática”, declaró en conferencia de prensa donde aseguró que el gobierno nunca ha protegido al alcalde Ramos, cuya gestión acusada por falta de transparencia ha generado el problema.
Explicó que la instrucción a la Policía Boliviana es reguardar las instituciones públicas, evitar el uso de gases lacrimógenos y aminorar el impacto de esta movilización, que según el gobierno tiene motivaciones políticas.
En cuanto al bloqueo anunció que la carretera a Huarina y Batallas se encuentra expedita, pero admitió que al menos unas 600 personas se encuentran obstruyendo la carretera hacia Copacabana, donde se buscan vías alternas.

Después del medio día la tensión creció ante el intento de las mujeres de llegar hasta la cárcel.

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