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Lic. Lidia Campos Miranda
Editora de Agencias

La relación entre migración y desarrollo ha sido un tema central del debate académico y político en los últimos años; tomando en cuenta que la migración es un fenómeno global y sigue siendo una fuerza de cambio social.
Las características que presenta la migración contemporánea está produciendo cambios en las sociedades, por tanto las dimensiones políticas y étnicas están en el centro de atención por las consecuencias que traen.
Se considera que el multiculturalismo o diversidad cultural son la principal consecuencia de la migración, en este ámbito algunos autores resaltan la estrecha relación entre migración con diversidad étnica.
Particularmente en la región observamos que la dinámica productiva y comercial, presenta cambios notorios que modificaron las prácticas y los escenarios públicos.
El aumento de ventas ambulantes en las calles de la ciudad y en las principales ferias, hicieron colapsar los mercados principales, lugares donde ya no existen los espacios habituales destinados al parqueo de los compradores.
Esto sucede principalmente en la zona del mercado campesino, muy concurrida todos los días de la semana.
Asimismo es notorio el aumento de nuevas edificaciones en la ciudad, habitándose zonas que años anteriores era poco concurridas.
En efecto, la ciudad está creciendo a pasos acelerados y por tanto las demandas de sus habitantes también crecerán en cuanto a servicios básicos y mejores condiciones en la calidad de vida.
En este proceso se harán evidentes también las desigualdades entre diversos grupos de la sociedad. Este nuevo contexto precisa un orden, reconocimiento cultural y sobre todo el respeto a las normas de sana convivencia.

Marcel Ávila Reese

Las cargas económicas que la sociedad tarijeña soporta hasta hoy son la consecuencia de gestiones inadecuadas. Aunque se busca recientemente superar esta denominada “crisis”, con préstamos bancarios para concluir proyectos inconclusos heredados y afrontar otros, que son de urgencia como la salud, los servicios básicos y la educación, hoy tenemos un Departamento ahogado en demandas sociales.
Otro ejemplo es la no solución al problema de la Cooperativa de Servicios de Telecomunicaciones Tarija, perjudica al usuario final quien debe pagar por un servicio encarecido y muy poca calidad en internet y cable, que afecta a muchas familias de zonas alejadas al centro urbano.
Los vericuetos legales continúan mientras aguardamos una resolución política y administrativa de los Consejos de Vigilancia y Administrativo, que hasta hoy siguen marcando el paso redoble de contraataques en una batalla de influencias, desfalcos, sueldos exorbitantes, pese a los esfuerzos que se dicen están realizándose para atender con prontitud los problemas que se suceden, desde hace décadas.
Servicios Eléctricos de Tarija con una larga data de beneficios exclusivos para sus trabajadores y más aún para quienes son cabeza de sectores sindicalizados, no logra hasta hoy superar las deficiencias que tiene el servicio eléctrico en Tarija. Cortes intempestivos de energía eléctrica, que se repiten desde hace cuarenta o más años, son atribuidos a causas técnicas como si el trabajo de quienes velan por el buen funcionamiento de la empresa no tuviese nada que ver.
Por otra parte, la población padece desagradables olores que se sienten a toda hora en la ciudad consecuencia de la falta de una planta moderna de tratamiento de aguas residuales o la tan anunciada mitigación de olores que no llega aún, después de años de pedírsela. Proyectos van y vienen, estudios se realizan con pericias técnicas, mientras el dinero para eso sigue saliendo sin que veamos obras reales después de tanto tiempo.
Lo peor es que la poca agua potable que hay, aunque se dice que hasta el 2020 tenemos asegurada la dotación, es desperdiciada por los ciudadanos que lavan calles y autos con mangueras a toda hora. ¿Y el control social o institucional dónde está?
La basura es otro problema grave que incrementa cada año. Las calles se han convertido por las tardes y las noches en botaderos, los escasos basureros que hay en gran parte de la ciudad no abastecen y en zonas lejanas del centro citadino, ni siquiera la Empresa Municipal del Aseo Tarija puede mandar personal para limpiar calles y aceras.
Lo peor es que la gente no coopera en el mejoramiento de la calidad de vida, ni entre vecinos se apoyan peor podríamos dar una buena imagen a los visitantes.

Marcel Ávila Reese

Como reflexión a los sucesos que han ocurrido recientemente en nuestro país, el asalto a una joyería en Santa Cruz, las muertes ocasionadas por la imprudencia al conducir en las carreteras de Tarija, los asesinatos y ataques perpetrados por menores de edad en todo Bolivia y la crecida ola de personas desaparecidas, que se producen frecuentemente desde hace tiempo, dan cuenta que la inseguridad en Bolivia ha rebasado toda previsión institucional.
De nada sirve hacer campañas y alertar a la población sobre las maneras como operan los delincuentes ni realizar talleres, charlas, marchas contra violadores y golpeadores de mujeres y niños, si en la realidad la Policía, las Defensorías y los centros de orientación para menores infractores y las cárceles no pueden mejorar la situación de vida ni lograr la reinserción social, tras el cumplimiento de penas impuestas por los delitos cometidos, de las personas que ingresan a estos lugares.
Mientras tanto, Bolivia en sus calles muestra todavía mucha inseguridad y va en crecimiento, desde el gobierno se informa que la seguridad aumentó, ¿en qué aumentó?
Veamos este dato “de acuerdo al séptimo informe Nacional sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas (PNUD) denominado `El nuevo rostro de Bolivia, transformación social y metropolización`, de cada 10 personas siete consideran que la seguridad ciudadana tiene un impacto significativo en su calidad de vida, mientras que el 2 por ciento indica que no le afecta en nada”.
El informe presentado por el Defensor del Pueblo “Violencia Sexual contra las mujeres”, ofrece la cifra de 14 mil denuncias de violencia sexual contra mujeres de todas las edades. “En tanto que información del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana elaborado con reportes de la Policía Boliviana, indica que entre 2005 y 2012, los casos de agresión sexual a menores (violación, estupro y abuso deshonesto) denunciados subieron de 1.076 a 3.602, lo que significa un incremento del 235 por ciento”.
A ello se suma que Bolivia tiene la mayor retardación de justicia en Latinoamérica, de los casos que van a los estrados judiciales la mayoría queda sin sentencia condenatoria o se dilatan tanto que ocasionan pérdidas irreparables económicas a quienes procuran justicia oportuna y rápida.
Hay mucho por hacer aún y sin embargo se publicita con regularidad, en los medios de comunicación, y en páginas institucionales que la contención a la delincuencia está siendo efectiva o al menos disminuye los casos como para no preocuparse demasiado.
Hay una miopía que nos está encegueciendo, por no decir una insuficiente política de seguridad ciudadana que desde hace muchos años no da pie a mejorar la situación y revertir en gran medida este problema.

Lidia M. Campos Miranda

Una sociedad de la información caracterizada por la velocidad hace que nos llegue rápidamente a través de los medios de los comunicación tradicionales y digitales, la existencia de hechos conflictivos como guerras, crisis sociales, humanitarias, institucionales, de grupos sociales y otros problemas que atingen a la sociedad en general.
Estos hechos conflictivos se vislumbran en la mayoría de los casos con un tratamiento informativo sensacionalista o amarillista.
“Los medios destacan con especial énfasis los estallidos conflictivos, los exacerban raudamente en la medida en que generan inquietud y suspenso, pero, al mismo tiempo no podrán mantener la atención del público durante mucho tiempo en torno a un mismo asunto…los medios son un factor de presión muy claro y están lejos de ser un mero “escenario” de las pugnas sociales. Son parte del forcejeo y añaden su cuota de irritación o indiferencia en cada uno de los casos”. Rafael Archondo
Esta manera de presentar hechos noticiosos, es parte de la realidad cotidiana que observamos a través de los medios y principalmente de la televisión. Tal situación motivó la inquietud de investigadores por ofrecer a la sociedad información que se considere útil y diferente respecto a la prevención de conflictos y diversos tipos de crisis.
Aproximadamente desde el año 2003 se intenta trabajar sobre este concepto. En este contexto, el Instituto de Periodismo Preventivo y Análisis Internacional (IPPAI) propone un trabajo informativo que posibilita la pacificación de los conflictos denominando esta disciplina como: periodismo preventivo.
El Periodismo Preventivo va más allá de la denuncia o evidencia de un conflicto, se trata de visibilizar actores que aporten propuestas y soluciones pacíficas, siendo también una manera de anticiparse a los hechos que pudieran desembocar o desencadenar un conflicto, explicar su contexto y trasmitirlos a la ciudadanía con claridad.
En este sentido la información presentada a cerca de un conflicto debería poner énfasis a los esfuerzos de los actores involucrados, mediadores u otros de relevancia por encontrar una solución; los verbos clave para las informaciones que se generen deben ser: facilitar, proponer, diagnosticar, analizar, hacer visibles las iniciativas; ayudar a encontrar la solución.
Esta nueva forma de trabajo propone realizar de manera preventiva un seguimiento informativo de los acontecimientos una vez finalizados los hechos que los desencadenaron, alertando posibles reproducciones futuras, así como destacando los esfuerzos exitosos que desembocaron en una resolución pacífica.
El antes de un conflicto, el durante y el después son tres tiempos fundamentales que el periodista debe tomar en cuenta en su trabajo; cuyo producto final servirá también como experiencia en el surgimiento de conflictos similares.

¿Cómo los medios de comunicación deben tratar hechos conflictivos?, el permanente cambio que nos caracteriza, motiva aún más nuestra capacidad para promover la paz haciendo uso de todos los mecanismos posibles.

Lic. Lidia M. Campos Miranda

Editora de Agencias

En muchos países la situación de la mujer ha cambiado muchísimo, hasta el punto en que ha sido posiblemente el mayor de los cambios en los últimos años.

Sin embargo estos cambios no han eliminado los estigmas de la sociedad, entre ellos considerar a la mujer como víctima y débil.

Lasnormas actuales son un avance significativo hacia el cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, puesto que los hechos de violencia ya no son considerados problemas domésticos de carácter privado, sino delitos.

La mujer está llamada a desempeñar un papel clave en la sociedad, conjugando sus funciones profesionales con las de madre y esposa, un rol difícil de equilibrar que requiere sensibilidad y capacidad.

Por ello es importante compatibilizar su papel en el trabajo y como madre de familia, lo cual resultapesado, porque significa que la mujer acaba teniendo el doble o triple de trabajo que el hombre.
En la actualidad la vida de las mujeres es cada día más retadora,su presencia en el mundo laboral representa un buen equilibrio. Históricamente este cambio se inició como una consecuencia gradual posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Al dejar los hombres sus países, oficinas y puestos de trabajo, en ese momento el vacío fue llenado por las mujeres, aquellas mismas que habían estado limitadas por la tradición a ejecutar solamente tareas hogareñas.
Hoy en día las familias han venido a pagar el costo del nuevo rol femenino, la mujer ha logrado incorporar a las tareas de siempre (de madre, esposa y ama de casa) las nuevas que implican ser una profesional; mientras, intenta cumplir con las "otras tareas" como acompañar a los hijos en diversas actividades, reunirse con familia y amigas, ir al gimnasio, seguir un régimen alimenticio, ir al salón de belleza para mantenerse "presentable", encontrar un tiempo para salir o un tiempo para sí mismas entre otras cosas.
Estamos conscientes de los espacios ganados en todo ámbito ya sea político, social, laboral, cultural, religioso, etc., y a pesar de los muchos obstáculos y las barreras impuestas por una sociedad culturalmente machista; las mujeres han demostrado la igualdad de condición.
Las mujeres actuales son consideradas totalmente multifuncionales; está científicamente comprobado que la mujer usa más cerebro para almacenar y razonar información, mientras que el espacio cerebral del hombre para los mismos fines es sólo de la mitad.

Economía de palabras

Humberto Vacaflor Ganam

Nuestra dependencia de consumir productos extranjeros ha llegado al colmo. Tenemos que importar noticias sobre Bolivia. Para saber si hay gas suficiente, la información para los bolivianos debe llegar de Brasil.
Nosotros les vendemos gas natural y ellos, a cambio, por cortesía, nos informan sobre la situación del sector. Saben muy bien que YPFB sigue negándose a habilitar su página con estadísticas sobre producción y exportaciones. Las últimas noticias que se leyeron en ese portal decían que la producción había caído a 57 millones m3/d, cuando el país necesita 64 millones.
La explicación llegada de Brasil, a cargo de la Empresa de Pesquisas Petroleras (EPE), dice que los campos bolivianos se están agotando, lo que explica por qué las autoridades de ese país anuncian que el próximo contrato de compra de gas será por la mitad del volumen del actual contrato.
Para el buen lector las cosas estuvieron claras desde hace por lo menos dos años. Brasil comenzó a dar explicaciones un poco largas sobre cómo es que Petrobrás ya no compraría el gas boliviano en el nuevo contrato, si hubiere, y cómo es que su producción de los campos (submarinos) de pre-sal haría innecesario comprarlo de Bolivia. (Y al mismo tiempo construía nuevas plantas para recibir GNL de ultramar).
Con esto no se juega. Un país (extranjero) planifica sus cosas con datos serios. Si vas a comprar gas a un país vecino, debes percatarte de que lo tenga. Eso de “aquí lo puse y no aparece” no se aplica en estos casos.
Algo sabía de esto el otro comprador de gas. El embajador argentino Normando Álvarez, jujeño él, dijo en abril que su país no firmaría acuerdos para comprar energía eléctrica boliviana porque, si no hay gas para completar los envíos comprometidos, ¿de dónde va a sacar Bolivia el que necesitaría para mover sus plantas termoeléctricas? ¿Viste?
Lo que sí se informa en Bolivia es que el gobierno está firmando acuerdos con cuatro países vecinos para exportar energía eléctrica. El gobierno es maestro en la propaganda. Pero debería cuidarse. Los vecinos pueden comprar muchas cosas de Bolivia, salvo mentiras. Esos anuncios son para el consumo interno, de los ingenuos, que los hay en el país y son cientos, cientos de miles.

Vacaflor.obolog.com

Lic. Lidia M. Campos Miranda
Editora de Agencias

Puede ser posible que hasta nuestros días aún no se haya respondido certeramente a la pregunta hecha por el primer Director del Instituto Indigenista Interamericano: ¿Cuántos, quienes y cómo son los habitantes de América que deben ser propiamente conceptuados como indígenas?
América Latina es el resultado de un acelerado mestizaje biológico, fusión en la que la lengua no marca diferencias por la manifiesta expresión de diversas características culturales en la humanidad.
Sin embargo existe una definición difundida y considerada en cierta medida acertada, pero no definitiva y fue dada en el segundo Congreso Indigenista Interamericano, este en sus actas finales definió a lo indio como: “…la expresión de una conciencia social vinculada con los sistemas de trabajo y la economía, con el idioma propio y con la tradición nacional respectiva de los pueblos o naciones aborígenes".
La presencia histórica de la corriente indigenista, entendida en un principio como una política de los estados americanos en defensa de los derechos sociales de las poblaciones indígenas; definió en lo posterior su ubicación dentro de las sociedades al revelarse con la clara subordinación a que fueron sometidos los considerados “indios” empeorando así su marginación.

Ligado estrechamente a un movimiento de reivindicación que postula igualdad y justicia, el indigenismo evolucionó constituyéndose en una propuesta para la naturaleza de los países pluriculturales.

Sin embargo, la integridad del indigenismo propagado desde la época colonial, no estaba lejos de los evidentes prejuicios, racismo y consideraciones de inferioridad e incapacidad atribuidas a los definidos “indios”.

Como resultado de la masiva explotación y el impacto devastador de estas políticas, surgió en el siglo XIX un “movimiento indigenista contemporáneo”, en el intento de reconocer la importancia de las poblaciones indígenas en las economías nacionales y en la historia.
No quedó más que en retórica ese papel reivindicador, mas tarde cerca del 1940 el pensamiento indigenista cobró un criterio renovado, la construcción de las identidades nacionales vieron la importancia de no ignorar las manifestaciones identitarias y culturales.
Con el paso de los años el indigenismo va tomando otras orientaciones al manifestarse como indigenismo reformista, desarrollista, político, antropológico e integracionista, así va constituyéndose como una estrategia y un movimiento generalizado con base en la integración y el etnodesarrollo.
Contrapuesto al indigenismo surgió también el indianismo, puro para sus predecesores, exento de esa excluyente política reductora de los problemas de las poblaciones indígenas y entendidas como una verdadera ideología reivindicatoria contra la dominación.
Hoy en día las poblaciones indígenas u originarias son reconocidas como significativas en la identidad nacional, en las políticas sociales y en la definición de las naciones que de manera consecuente adoptan estas corrientes en el marco de gobiernos sobretodo populistas.
Reivindicación indígena y nacionalismo son pensamientos que vienen ligados desde décadas anteriores; el nacionalismo vinculado a una corriente indigenista con renovados fundamentos intenta afianzarse en la cultura nacional.
Nada paradójico sería afirmar la hipótesis de que el indigenismo propagado actualmente forme parte de una estrategia política que haciendo uso de los sentimientos nacionalistas, manejen el destino de la población.

Marcel Ávila Reese

La muerte materna en mujeres entre 15 y 19 años provocada por embarazos en Bolivia continúa siendo un problema al cual se le debe dar mucha más atención a nivel social.
Aunque no hay aún cifras exactas ni completas a nivel de país, en el sentido de estar actualizadas, que expresen con certeza el número real de embarazos en menores de edad y la razón de mortalidad asociada a esta causa. Se presume que hay muchos más casos de los señalados por las fuentes conocidas a nivel internacional y nacional.
El Fondo de la Naciones Unidas para la Población (UNFPA en inglés) es una de las fuentes más consultadas por otras, como la BBC digital, para divulgar datos porcentuales y cifras al respecto. Si bien el Instituto Nacional de Estadística (INE) del Estado Plurinacional de Bolivia, publicó hace más de dos meses que la mortalidad materna el 2011 era de 160 por cada 1.000 nacidos vivos, esta cifra es aún elevada; sin embargo, la reducción con relación al periodo 2000 fue de 187 por cada 1.000 nacidos vivos, o sea, un 53,47% menos comparativamente, de acuerdo con el INE.
Esta misma institución, que se ocupa de realizar estudios permanentes sobre estadística poblacional, reconoce que para el año 2015 no se ha realizado ninguna investigación al respecto. A pesar de estos datos, que aún colocan a Bolivia entre los países con un elevado índice de mortalidad por embarazos, la preeminencia que se observa tiene como principal causa a las violaciones y violencia sexual contra de menores de edad, sobre todo, y a jóvenes que no llegan ni siquiera a los 20 años, según el Observatorio de Mortalidad Materna (OMM).
Otra causa es la violencia física por golpes, que afecta a mujeres jóvenes de mayor edad.
De acuerdo con Marco Paz, investigador del OMM, este precisó "algunos departamentos han tenido evolución diferente, otros han mejorado bastante, La Paz es uno de los que no mejora, Cochabamba ha incrementado, Potosí es uno de los más elevados aunque ha disminuido su mortalidad materna, Tarija lo ha hecho bastante bien en los últimos diez años".
Las cifras expresan una tendencia que puede disminuir o aumentar, pero la realidad continúa siendo muy dolorosa para miles de familias bolivianas que enfrentan el mal mayor, la muerte de adolescentes embarazadas víctimas de violaciones o de violencia física.
La educación ciudadana en contra este flagelo, podría aminorar en algo estos hechos a pesar de ello se requiere una gran política estatal y sectorial de prevención, nacidas de las entrañas mismas de las familias, la seguridad ciudadana y acompañada por dictámenes claros, precisos y oportunos a nivel judicial.

Lic. Lidia Campos Miranda 

La historia de la humanidad no sería entendible sin ese concepto que marcó lucha y género innumerables movimientos alrededor del mundo.
Cuando presenciamos indignados un hecho que vulnera los derechos humanos, hacemos referencia a este concepto, que no es otra cosa que la demanda de justicia social.
La justicia social puede considerarse una virtud para el estado y una necesidad como parte de la evolución democrática en las sociedades modernas.
De manera general entendemos la justicia como la virtud por la cual una persona dirige sus acciones hacia el bien común.

La justicia puede definirse como el ejercicio de la libertad, que demanda, además, una serie de condiciones de igualdad material, económica y social.

La justicia es la concepción que cada época y civilización tiene acerca del bien común, puede considerarse un valor determinado por la sociedad, que nace en la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes.

Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones.

Las reivindicaciones de justicia social actualmente, al parecer se dividen en dos tipos, el primero está constituido por las reivindicaciones redistributivas, que buscan una distribución más justa de los recursos y de la riqueza.

El segundo tipo de reivindicación social es la búsqueda de un mundo que acepte la diferencia, basándose en el respeto a las minorías. Este tipo de reivindicación ha atraído el interés de los filósofos políticos quienes trataron de desarrollar un nuevo paradigma de justicia.

La ONU reconoció que la justicia social es indispensable para el logro y mantenimiento de la paz y seguridad. La reflexión en este ámbito, nos lleva a analizar cuanto avanzamos como estado en la erradicación de la pobreza, la reducción de las desigualdades y el acceso al bienestar social de todas las personas.

Recordemos que existe una fuerte relación entre el desarrollo social y la justicia social, al igual que entre la paz y la seguridad.

La justicia social se basa en la práctica de valores como equidad, igualdad, respeto de la diversidad, acceso a la protección social, y el ejercicio de derechos humanos.

Lupe Cajías

La muerte de Filemón Escóbar provocó, como pocas, un caudal de sentimientos, comentarios y despedidas. Es difícil permanecer indiferente ante esa desaparición física porque el Filippo logró lo que pocos seres humanos consiguen: la absoluta libertad de pensamiento y de palabra y dijo lo que quiso sin temer ningún castigo porque ya estaba por encima de esas pequeñeces cotidianas.
Sin embargo, no se puede entender la trayectoria del famoso dirigente minero sin comprender al mismo tiempo al liderazgo conjunto de los obreros relacionados con el primer medio siglo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB, 1944) y de la Central Obrera Boliviana (COB, 1952).
Filemón pudo ser lo que fue porque vivió y luchó junto al nacionalista Juan Lechín; a los comunistas pro Moscú Oscar, Mario, Rolando; a los comunistas pro Pekín Federico, Domitila, Nora; a gente independiente como Víctor López- el único que ahora sobrevive de la generación de oro del sindicalismo boliviano-; y al anarquismo de Líber y otros dirigentes del Consejo Central Sur; junto a José, el eleno.
Los debates en los ampliados o en los congresos mineros no eran simples levantamanos. Cada dirigente exponía sus ideas, el mandato de sus bases, la línea partidaria, su propuesta para el proletariado, para las capas medias, para la Nación. Esa idea de país que los impulsó a entregar la plusvalía de su esfuerzo al progreso cruceño o a donar las mitas solidarias.
Además, eran encuentros de cultura general. Filemón citaba a Trotsky, Simón a Lenin. Noel Vázquez recordaba la historia nacional. Edgar Ramírez conocía el muralismo mexicano y música potosina. López alentó los congresos culturales donde los mineros pedían buenas películas y clases de ajedrez. Guillermo Dalence era el pedagogo que lograba hacer comprender a los periodistas el alcance de los pliegos petitorios más allá del pedido salarial. Sinforoso Cabrera guardó los archivos.
El dirigente de San José conocía de radios y el de Matilde de veladas literarias con el teatro de Máximo Gorki. Los de Colquiri auspiciaban al Teatro Los Andes, los de Atocha a Nuevos Horizontes. En las emisoras mineras se realizaban los mejores festivales de música andina.
Actualmente basta escuchar a un dirigente para comprender su poca lectura, su escaso conocimiento, su sumisión. Quedan pocos como Felipe Quispe, analfabeto hasta su adolescencia, y luego devorador de libros, amante del cine europeo, especialmente el español, y excelente alumno de historia; un solitario.

Marcel Ávila Reese

Las estadísticas y los datos son válidos cuando detrás de ellos hay una maquinaria sea gubernamental o privada o social, que sustente las transformaciones con hechos más que discursos de buenas palabras y obras inauguradas, que de hecho son necesarias hacerlas y no un prerrequisito político que se pueda ondear como imagen de una gestión.
Hacer el bien al pueblo no significa atender sus reclamos, aunque sea tardíamente, dar atención a las presiones sociales y de sectores específicos no siempre resulta adecuado, lo sabemos, porque también la gente en masa está dirigida por cabecillas, a veces buenos líderes y otras veces malos líderes.
Un derecho fundamental es precautelar la salud y el bienestar general de la población, los derechos fundamentales como el acceso a servicios básicos y la educación no tienen que ser bastiones de propaganda, sino responsabilidades de hecho que sin mucha publicidad se deben hacer y con la más alta calidad.
El mantener la calidad de las obras ejecutadas es algo que todavía desafía a las administraciones porque en muy poco tiempo aparecen deficiencias, salen a la luz pública problemas como falta de previsión, inadecuadas estrategias de funcionamiento, falta de soluciones oportunas y rápidas pero que de una vez mejoren la situación y no la perpetúe para dar más trabajo y gastos que podrían reducirse y generar eficiencia permanente.
La autorregulación no debe ser una tarea que la haga notar quienes sufren las consecuencias de una planificación inadecuada de políticas sociales y económicas; por el contrario debe permanecer en el interior de las instituciones como un motor de cambios pero a la vez de fuerza para el mejoramiento de sus servicios.
Estos aspectos que hacemos notar, aunque de manera general, son estructurales, sistémicos y tienen que resolverse, pero si no hay principios de buen vivir, no hay valores humanos suficientes campea entonces la corruptibilidad.

BUSCANDO LA VERDAD

Gary Antonio Rodríguez Álvarez (*)
Facebook.com/Garyantoniorodriguezalvarez

¿Cuántas veces ha escuchado Ud. como algo distintivo del “proceso de cambio” que vive Bolivia desde el 2006, aquello de que “somos de la cultura de la vida”?
En momentos en que la Asamblea Legislativa Plurinacional debate la despenalización del aborto, esta proclama del sector indígena-campesino-originario de la cultura de la vidaadquiere una enorme trascendencia.
Multitudinarias manifestaciones Pro Vida a través de diferentes plataformas ciudadanas civiles en todo Bolivia se vienen expresando de manera contundente en contra de la posibilidad de que -una vez modificado el Código Penal por encima de la Constitución Política del Estado, las Leyes y Tratados Internacionales sobre la materia- el día de mañana alguien llegue a tener la potestad de poder extinguir la vida de un indefenso niño en el vientre de su madre amparado en diferentes causales.
Frente a tales expresiones que podrían considerarse de sectores tradicionales, se conoció la sorprendente visión del sector indígena que debería ser bien considerada: la Concejal Municipal de La Paz, Beatriz Alvarez, aseveró que el aborto es una práctica del neocolonialismo e instó a que se tenga en cuenta el sentir de las mujeres indígenas, al momento de legislar sobre ello (Urgentebo.com, 25.5.17).
Explicó que desde la visión indígena, el ser humano es considerado tal desde el momento mismo de su concepción, por tanto, no depende del desarrollo fetal o si es un embrión, y el aborto es considerado una afrenta a la vida, pero además, causante de males de orden climatológico -como sequía y granizo- pero también de enfermedadespara los que lo realizan: el aborto acarrea una maldición.
Sentenció que las consecuencias del aborto vienen tanto sobre la mujer como el varón y quien lo practica, a través de una enfermedad llamada “Llimphu”, de ahí que “las parteras no se animan a su interrupción. Otra de las consecuencias es que afecta a la economía de la familia”, por lo que en las comunidades, ayllus o markas se castiga drásticamente a quien cometa este delito, explicó Alvarez.
Tal vez esto explique por qué una reciente encuesta de la revista Poder y Placer mostró que EL 76% EN BOLIVIA DICE NO AL ABORTO.
¿Será que más de 150.000 cartas con firmas contra la despenalización del aborto podrán serignoradas?¡Sería un grave error!
Más de 350.000 personas -citadinos, indígenas y campesinos- marcharon en mayo pasado en contra de tal iniciativa. Yo fui una de ellas, porque soy temeroso de Dios.
Respecto a Ud…¿es Pro Vida, también?
(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional

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