Lic. Lidia Campos Miranda Editora de Agencias

Iniciamos el 2018

Lic. Lidia Campos Miranda
Editora de Agencias

La esperanza es aquello que permanece o por lo menos que debería subsistir a pesar de las tormentas que puedan azotar a una nación como la nuestra, que en el presente enfrenta crisis sociales muy profundas.
A pesar de la importancia que tiene para los bolivianos la crisis que actualmente se vive en diversos ámbitos, no podemos olvidar uno de los principales problemas que afecta a la población, el aumento de la desigualdad.
Lo cual trae consigo el incremento de riesgo de pobreza en aquellos que tienen poco acceso a oportunidades de educación y desarrollo, precariedad laboral, bajos salarios y otros.
No menos relevante es el problema que se genera a causa de la desigualdad y este es el malestar social, factor bastante dañino para la estabilidad política.
Al presente Bolivia atraviesa por una inestabilidad social, en espera de nuevas expectativas de cambio a fin de lograr efectos positivos en este 2018.
Lograr un equilibrio, estabilidad social y mejorar de la calidad de vida de la población de manera sostenible, requerirá de un cambio en la generación de políticas y normas que fomenten la productividad y la creación de oportunidades laborales.
Los grupos más desfavorecidos serán quienes se vean afectados con mayor dureza por la actual crisis aumentando los riesgos de exclusión social.
Frente a una situación como la señalada, se hace necesaria la implementación de medidas inmediatas que subsanen las precariedades más urgentes que amenacen a la población.
La redefinición de una nueva estrategia de desarrollo es una respuesta frente a modelos de desarrollo que no funcionan y que por la experiencia ahondaron las crisis económicas en diversos países latinos.
Muchos son los desafíos que tiene Bolivia en este 2018, uno de los principales es lograr consenso para sostener la democracia.