Queremos un Carnaval festivo… ¡ojo!

Marcel Ávila Reese

Hoy inicia una nueva semana y se vislumbra la llegada del Carnaval 2018, ojalá que sea más que una fiesta la celebración merecida que Tarija quiere. Por una parte, con argumentos positivos como que los controles en el expendio de bebidas a menores, sea oportuno, constante y dé buenos resultados durante los días de alborozo.
Por otra parte, que haya un bajo índice de accidentes de tránsito y muy pocas, o mejor ninguna, riña con daño físico grave. Menos querríamos enterarnos de adolescentes ebrios sin control, a quienes ni los adultos, ni sus padres, ni amistades puedan contenerlos.
Lo más penoso sería ver, en esos días, las calles tan sucias con olor a bebida o a orín como en otros años, sobre todo en las vías céntricas cerca de plazas y parques.
Las fiestas son para divertirse, compartir, gozar, conocer gente; además de disfrutar con quienes conocemos. Cuidemos que así sea, evitemos desmandes eso nos corresponde a todos, una ciudad de calidad “del siglo XXI”, “de la Gente”, como la que se anuncia en publicidades citadinas y por las redes sociales; además de medios masivos, es un lugar apreciable para quienes vivimos aquí y sobre todo encanta a los turistas.
Procuremos cuidar el uso del agua, no la desperdiciemos, aprovechemos la que tenemos para jugar pero con mesura. Seamos cordiales, respetuosos con la gente, pero entre nosotros “los paisanos” mostrémonos como tarijeños de “pura cepa”, valientes sí y también muy educados; chistosos y bromistas también, además buenos compañeros de parranda, si la van a tener, sin despreciar los límites del comportamiento y mantener la cordura siempre.
Autoridades tengan como siempre la paciencia para comprender ciertas displicencias de personas poco educadas, y el carácter para castigarlas de ser necesario; pero sin abusar de la autoridad o el poder de represión que tengan a mano.
Una sociedad madura se hace con disciplina, educación, cultura de valores que incluyen, por supuesto, las tradiciones y costumbres propias. La gente es la cara de la ciudad, más que sus edificios, albergues, escuelas, sitios históricos, turísticos; porque son el contenido de la vida en Tarija…