Sin planificación ni previsibilidad medioambiental

Marcel Ávila Reese

Planificación es lo que hace falta para que la ciudad de Tarija y sus alrededores tengan suficientes condiciones de habitabilidad, mientras hay más construcciones de viviendas, apertura de nuevas calles, asfaltado de vías, dotación de agua, energía eléctrica y gas domiciliario.Planificación es lo que hace falta para que la ciudad de Tarija y sus alrededores tengan suficientes condiciones de habitabilidad, mientras hay más construcciones de viviendas, apertura de nuevas calles, asfaltado de vías, dotación de agua, energía eléctrica y gas domiciliario.Pero las improvisaciones, que no han dejado de parar, aunque se tiene más cuidado en la ejecución de varias obras por la normativa vigente, son todavía el pan de cada día. Como ejemplo basta de muestra la apertura de sectores de calles ya asfaltadas, con acera, para colocar alcantarillado, gas o agua a través de tuberías, que luego quedan por mucho tiempo tapadas inadecuadamente, solo con tierra y deteriorándose, al margen de provocar hundimientos o que el agua de la lluvia se empoce.  Pasa algo similar con las conexiones de cables, para diversos usos, entre postes. Pareciera que hay un “gusto” por rehacer los trabajos mal hechos, cada vez. La previsión es otra ausente en todo esto, las cosas hechas a último momento para acabar una obra poco antes de ser inaugurada, acarrea luego problemas en la infraestructura que debe ser reacondicionada y todo eso significa más y más gasto de materiales, mano de obra, y recursos económicos.
Tala de árboles en aceras No se planifican hasta ahora el salvataje de áreas verdes, casi inexistentes en muchos barrios, se depreda fácilmente los pocos árboles que quedan. El otro día vi cómo una persona sin identificación de la Alcaldía estacionó su moto, se bajó y comenzó a serruchar un árbol mediano que daba sombra y oxígeno. Lo más alarmante es que los vecinos no dicen nada o tal vez ellos mismos mandan a talar árboles porque les incomodan. Lo más sorprendente es que cuando vienen los de la Alcaldía a podar hacen otra cosa, serruchan, machetean, dejando a los árboles prácticamente con escasas ramas o ninguna, señores eso no es podar sino acribillar a los árboles. Las reposiciones de árboles ornamentales solo hay en algunas calles y para colmo ni la gente que vive en la zona procura regarlos, cuidarlos o no echar basura alrededor de sus troncos.  Qué paradoja: se hacen campañas de reforestación ciudadana y luego no se quiere cuidar ni un solo árbol, tampoco hay sanciones ni multas para quienes talan árboles ornamentales en las aceras o los quitan sin dar parte a la Alcaldía.
Juntas vecinales Me pregunto qué hacen las juntas vecinales para preservar, cuidar y sostener los escasos árboles que tiene la ciudad de Tarija. Tendrían que trabajar en políticas vecinales verdes, realizar controles con el apoyo y la participación de todos los vecinos o al menos de las brigadas barriales o de las directivas. Parece que no hay planificación ni políticas sustentables medioambientales, aunque en algunos sectores del Gobierno Municipal insisten se dice que es prioridad la calidad de vida, pero ¿cuál? No se trata solo de hacer obras de cemento, sino de diseñarlas en armonía con el entorno vegetal y donde no hay crearlo y protegerlo.