La Santa Anita 2017 desarrollada en la calle Cochabamba, en la imagen una niña vestida de chapaquita, la cual tiene en sus manos el suplementito especial por la fecha, el Nuevo Surcito.

De Santa Anita: Una colmada “calle ancha” mostró la esencia de la tradicional fiesta

El día de ayer también se recordó el día de las abuelitas puesto que Santa Anita era la abuelita de Jesús, motivo por el cual muchas abuelitas tarijeñas visitaron la calle Cochabamba, junto con sus nietos. 

María José Oliva Grimalt

Iniciando con una emotiva misa, la mañana de ayer, se llevó a cabo la tradicional fiesta de Santa Anita, que tuvo una masiva asistencia de la población tarijeña, la cual se aproximó a la calle Cochabamba en la que, año tras año, recibe a las personas de todas las edades, que llegan para apreciar y degustar la variedad de comidas, tortas y masitas en miniatura.
La tradicional “calle ancha”, característica de la fiesta de Santa Anita, desde tempranas horas de la mañana estuvo cortada para que todos los vendedores empiecen acomodar sus puestos; sin embargo, gracias a los diferentes operativos de control de la guardia municipal y la Intendencia no se generaron problemas en cuanto al caos vehicular o congestionamiento en la zona.
El Viceministerio de Defensa de los Derechos de los Consumidores también estuvo presente, junto al Servicio Departamental de Salud Sedes con el fin de resguardar la salud de todos los consumidores, y que todas las mini comiditas se sirvan en optimas condiciones; además de tomar en cuenta las recomendaciones dadas con anterioridad de no excederse en cuanto a los precios de los productos.
Las mini autoridades y las mini cebritas no pudieron quedar atrás. Siendo esta tradicional feria especialmente para los niños, los cuales realizaron diversos recorridos por los diferentes puestos, dieron mensajes educativos, en especial las cebritas que en su puesto explicaron, mediante las miniaturas, las normas de educación vial las cuales lastimosamente hasta hoy en día, pese a la señalización, no son tomadas en cuenta.
La secretaria de Turismo y Cultura del municipio, Rita Miranda destacó “lo que se trata cada año es recuperar la identidad y mantener la identidad de la fiesta de Santa Anita, todo lo que uno puede encontrar en los distintos puestitos son artesanías, bazares, repostería, gastronomía típica en miniatura; asimismo, el municipio está con dos puestos innovando en esta Santa Anita 2017, las cuales han realizado artesanías en miniatura con mensajes educativos”.
Miranda explicó también que hoy arranca la feria artesanal y comercial en el barrio El Constructor, al destacar que dicha instancia trabajó de modo coordinado con Seguridad Ciudadana para poder tener bastante personal en el lugar y resguardar la seguridad de todos los asistentes.

Diez días de feria artesanal en el barrio El Constructor
“La feria arranca hoy 27 de julio en el campo ferial del barrio El Constructor. Es un trabajo previamente coordinado con artesanos, que llegan del interior del país pero este año también se está priorizando a los artesanos locales de Tarija. Se han aperturado otros espacios para priorizar el consumo de lo nuestro, de artesanías elaboradas a mano, se ha elaborado también una reglamentación para que se cumpla con la venta y exposición de miniaturas haciendo prevalecer la identidad, la tradición y lo que caracteriza a esta fiesta tan importante”, dijo la secretaría de Desarrollo Productivo del municipio, Roxana Romero.

En Santa Anita también se recuerda a las abuelitas
La señora Elzira Poma, de 74 años de edad, indicó que en el día de Santa Anita se recuerda el día de las abuelitas ya que la Santa era la abuelita de Jesús, relató al NUEVO SUR de qué manera cada año espera con ansias esta fiesta religiosa para poder acudir a la misma junto con sus nietas.
“Hoy mis nietas me agasajan, vine con ellas a la gran `calle ancha` en mi día, porque soy una abuelita y este es nuestro día, me preguntará ¿por qué?, pues, el día de Santa Anita es el día de las abuelitas porque la Santanita era la abuelita de nuestro niño Jesús. Cada año preparaba muchas masitas de todos tamaños, desde medianas hasta las más pequeñitas, y las vendía con mis nietitas. Ahora ya estoy mayorcita por lo que vengo con mis nietas a visitar a la calle Cochabamba, primero escuchamos la misa tan hermosa y luego caminamos puestito por puesto con nuestra bolsa llena de masitas”.

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